La Direccion de DIOS
La Direccion de DIOS Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre. (Salmo 31:3) Guíame, pues eres mi roca y mi fortaleza, dirígeme por amor a tu nombre. (Salmo 31:3) Si el Señor es nuestro guía, llegaremos a puerto seguro. Podemos pasar por tormentas y dificultades, pero si nos dejamos guiar por él y nos afirmamos en él como nuestra roca, todo obrará para nuestro bien. Veremos brotar fruto bueno en medio de cualquier situación, porque contamos con la dirección y la fortaleza que vienen del Señor. El antídoto contra el mal La salvación de los justos viene del Señor; él es su fortaleza en tiempos de angustia. El Señor los ayuda y los libra; los libra de los malvados y los salva, porque en él ponen su confianza. (Salmo 37:39-40) Dios ayuda y libra a los que ponen su fe y su confianza en é...